El Ultimo Hombre
William Bligh
William Bligh
  • Supervivencia & Economía
  • El 28 de abril de 1789, a la altura de las islas Tonga, cuando los amotinados del Bounty usurparon el mando del capitán Bligh y le abandonaron al mar, junto a 18 hombres leales, a bordo de un bote de 6 pies de anchura concebido para arriar a tierra a la marinería y no para surcar el mar abierto. Le concedieron 150 libras de pan, 16 lonchas de tocino, 6 cuartillos de ron, 6 botellas de vino y 28 galones de agua. También una brújula y cuatro machetes. Le negaron las armas de fuego, mapas y el sextante. Le dejaron en medio de la nada. A merced del mar, los atolones caníbales y los bancos de tiburones. Bligh emprendió una de las travesías más extraordinarias en la historia de la supervivencia.

    Con la borda asomando apenas unas pulgadas de la superficie debido a la sobrecarga, las provisiones extenuadas y sin instrumentos de precisión, condujo a sus hombres hasta Timor, que era colonia holandesa, al sur de las Célebes, sorteando los violentos arrecifes de los estrechos entre Nueva Guinea y Australia, en un periplo de más de 3.600 millas (unos 5.800 kilómetros) que concluyó en 47 días y en el que sólo perdió un hombre, el cabo de brigada John Norton, que no murió de privaciones o escorbuto sino asesinado por los salvajes de la isla de Tofoa, al suroeste de Samoa, en donde arribaron por hacerse con agua (hoy lleva su nombre la playa donde cayó). Abrigado por el gobernador de la isla, se reparó y regresó a Inglaterra en marzo de 1790.
  • Salvado por
    RODRIGO CURE
  • Hace 7 años
  • 4 Personas
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